turismo por espAÑA

IBIZA

Julio 2019: Ibiza: Un poco de fiesta y playas no viene mal... (Álex y Rally).

 

 

Pues nada gente, aquí estamos dos aventureros con ganas de fiesta, directos a la isla del glamour, las calas paradisíacas, la fama, el sexo y el desafe total. El fabuloso Álex (antiguo compañero de universidad), que vivirá una aventura estilo Pocholo pero a nivel top, y el que os escribe esta narración.

 

Bueno, lo reservamos con tiempo suficiente para poder elegir lugares donde dormir, y es que ir a Ibiza tiene su truco, los vuelos con Ryanair están tirados de precio todo el año, si los pillas en horas y fechas no habituales, pero lo que no te dice nadie es que luego el palo te lo dan allí, cuando tienes buscar estancia para dormir..., así que nosotros decidimos pillar dos días de camping, lo que se anunciaba como bungalow, para ir a lo cutre, y los otros dos días a pensión completo con un todo incluido en un hotel en la zona de San Antonio, con todo el fiestón guiri cerca.

Pero como este viaje a Ibiza fue épico, no podía empezar de mejor forma... Ya en el avión veíamos que el percal de los pasajeros eran o putones del trece con tetas tamaño XXL, peña que ya iba desfasada, algunas familias con hijos, y unos cuantos perdidos como nosotros.

Pero lo mejor estaba por llegar, cuando llegamos el domingo por la noche a eso de las 00'00h al camping, el de recepción era peor que la abuela cotilla del octavo, y no hacía nada más que preguntas personales, o le interesaba mucho nuestra vida, o quería cacho con nosotros, vaya usted a saber.... Pero no, el nivel top, fue cuando descubrimos lo que ellos llaman un bungalow, incríeble, incluso ahora un año después escribiendo esto, se me ponen los pelos de punta sólo de acordarme. Era un PUTO ZULO de 3m2, en el que apenas había sitio para una litera, y un armario hecho de una mísera barra de madera del año de la guerra, todo ello amenizado por hormigas por el suelo, y un ambiente grotesco. El descojone era total al entrar al zulo, a la par que de rabia, porque era lo más barato de Ibiza, pero picamos como ilusos, pensando que sería una cabaña en condiciones... Lo único salvable es que al menos podíamos usar las ducha sy baños del cmaping, que no etsaban en mal estado, más el parking que también era de pago (aunque obviamente después del engaño pasamos de pagar a esos estafadores).

Baste decir como ejemplo del zulo en el que nos alojamos, que los del zulo de al lado eran unos gaditanos que iban de desfase total, en plan pastilleros y ni siquiera iban allí a dormir, o que el segundo día llegaron unos guiris sustituyendo a los gaditanos, y lo primero que hicieron fue hacer fotos al interior del zulo, y enviárselas a sus colegas. Épico, sí señores.

Empezaba bien el circo, pero lo mejor sería al día siguiente, esto era sólo el aperitivo de lo que iba a pasar.

Zulo, que por otra parte, yo disfruté tres noches seguidas, pero Álex, sólo una..., ya que una la pasó en Madrid y otra de fiesta..., luego daremos detalles de semejante espectáculo.

 

Al día siguiente por la mañana, tocaba ir de nuevo a la zona de las afueras del aeropuerto para recoger el FIAT 500 que habíamos alquilado. Tuvimos suerte porque llevábamos todo contrattado desde casa y no tuvimos ningún problema, salvo la merecida espera, y es que estábamos en julio claro. Todo amenizado, por un trago de agua del wc que era peor que el agua salada, y del que Álex hizo una buena prueba...

Tras pillar el coche, nos dirigimos a buscar calas y playas, con la intención de no pisar el camping ni el zulo, salvo por lo imprescindible, por la noche a dormir y cuanto menos tiempo mejor, cosa que Álex, se tomó a rajatabla.

La primera parada fue la Cala de San Vicente en el noreste de la isla, parece que está cerca todo, pero no os engañéis y es que salvo la autovía que une San Antonio con Ibiza capital, el resto son carreteras secundarias de mierda, llenas de curvas, donde apenas hay pueblos o tiendas, y los trayectos se hacen interminables, aunque eso sí, con paijsaes costeros muy chulos, porque el interior era bosque mediterráneo normalucho como el que tenemos en Madrid o Alicante.

Esta cala era de un estilo muy familiar, y así se notaba en la gente que pululaba por la playa, tuvimos suerte y conseguimos aparcar en primera línea de playa, y pasamos allí unas cuantas horas, hasta que vimos que la opción de comer allí era imposible, por la escasa oferta resturadora, por lo que decidimos buscar otra cala por la zona en donde comer.

Así hicimos y la siguiente parada fue Portinatx, al norte de la isla, allí estuvimos tomando unos refrigerios en un chiringuito de playa, pero no estuvimos mucho tiempo porque había mucha medusa cabrona en el agua, y ellas y Álex no eran muy amigas..., al amigo sólo le gusta que le piquen las lagartas, jajaja.

La verdad es que las calas son espectaculares, y estas del norte de la isla, auqnue son más feuchas que las del sur o suroeste, tienen mucha menos gente. Es lo más bonito de la isla, siempre que lo que vayas a ver sea el paisaje y naturaleza y no a la fiesta nocturna, que es otra historia.

Ya a mediodía, fuímos a una de las famosas de la isla, la Cala Saladeta, al oeste de la isla, allí comimos un picnic de comida preparada que habíamos pillado en un Lidl cercano al camping, y es que había que ahorrar pasta porque Ibiza era cara de cojones. Esta cala es de las más famosas, porque es de las más bonitas, además de grande; el agua era cristalina, y era un placer sumergirte en el agua y buecsar en ellas. Quizás lo malo era no poder alejarte mucho de los enseres personales, por la cantidad de gente que había y las posibilidades de hurto que había.

 

 

Cuando ya se hizo la tarde noche tocó volver al hotel 5 estrellas (perdón, al zulo), donde nos duchamos, cambiamos y salimos escopetados lo más rápido posible hacia Ibiza capital y ver la marcha de la zona. Eso sí, no sin antes esperar a que Álex recargara un rato la batería de su móvil.

Allí fuimos a la zona de discotecas famosas (Pachá, Ushuaia, Bora Bora, Hi, etc.), en la zona de la playa D'en Bossa, allí estuvimos tomando algo en algún pub, llegamos a conocer a unas sudamericanas, con las que Álex estuvo compartiendo cigarritos alegres, y estuvimos a puntito de ir a la discoteca Amnesia, a ver el ambiente, al conseguir descuentos condierables a pesar de no ser de nuestro estilo de música. Hacia las 2 de la madrugada, Álex ya se había quedado sin dinero (su manía de salir con 20 míseros euros en los bolsillos sin tarjeta encima), y sin batería de móvil, pero con ganas de seguir la fiesta no había forma de llevarlo de vuelta a casa, recordándole que al día siguiente tocaba visita de nuevas calas, poniéndose en estado farruquito queriendo ir al zulo a por pasta y volver a pillar el coche bebido de vuelta a la Amnesia, y es que ver tantas hembra slo puso en estado de celo, y quería fornicar si o sí (Cosa que lograría todo hay que decirlo..., el cómo no es normal, pero bueno...).

Así que de vuelta al zulo, Álex decidió pillar la cartera y largarse de fiesta a darlo todo por la zona de San Antonio con los guiris, mientras yo preferí quedarme dormir en la fabulosa suite. Lo bueno llegó por la mañana, cuando me levanté a eso de las 9 no había ni rastro de Álex por la habitación, y por más que lo llamaba al tener el móvil sin batería no hubo maner de saber nada él. Me puse a desayunar unas galletas allí, mientras esperaba a tener noticias de Álex y no había manera, así que preocupado por si le había pasado algo me fui a la oficina de turismo a preguntar por la policía local y a un cuarteillo de la guardia civil, por si había tenido alguna movida esa noche y le había pasado algo, visité algunos afters ilegales por la zona por si estaba por ahí metido, pero nadie sabía nada... Ya, con la idea de que staría haciendo alguna de las suyas, pero más tranquilo, al saber que no se había metido en ningún "fregao", decidí vestirme y pillar el coche y dejar una nota a álex de a dónde iba para cuando llegara a lahabitación, justo en el momento en el que se presentó volviendo de fiesta (hizo una "gaupasa" de las buenas) sano y salvo, pero con una historia bajo el brazo digna de contar.

Y es que, mientras me contaba la historia de que había fornicado esa noche con una guiri gordaca, mientras soltaba los condones encima de la cama, sacaba la cartera vacía y recibos de la pasta sacada del cajero, habiéndose dejado esa noche más de 400€. ¿Cómo?, pues al final el resumen era que se gastó pasta en pillar marihuana a unos "negros" de los que había en el paseo vendiendo material, y una pasta considerable en copas y en pagar a la susodicha guiri por meterla en caliente, todo ello amenizado con bajada a farmcia de guardia a por condones, no se cuantos destrozados, etc, etc.... Álex nivel Top 1.

Y sí, amigos, esa fue la perdición de Álex, porque al dejarse toda esa pasta la primera noche ya se quedó fastidiado por el resto de días, sin querer salir de fiesta más por la isla, pero aún quedaban cosas buenas del gran Álex...

Cosas buenas, como por ejemplo, que ese día por la noche cogía un vuelo de retorno a Madrid para volver de nuevo a la isla al día siguiente por la tarde, porque semanas antes del viaje, le había salido una revisión del médico que le llevaba su baja laboral y no pudo cambiarlo, con lo cual no tenía más remedio que ir a la cita. Cualquier otra persona, habría cambiado vuelos, llegado más tarde a la sila o irse antes, pero Álex quería que lo conocieran en el aeropuerto...

Así que, esa mañana salimos del zulo, álex ya con toda la mochila a cuestas que dejamos en el maletero hasta la tarde noche en que le dejaba yo en el aeropuerto, y como es el auténtico álex, no quiso dejarse la mochila en el zulo y que se la cuidara yo hasta que volviera al día siguiente, por lo que le soplaron otro buen palo los de Ryanair, por llevar un bulto mayor de lo permitido como equipaje de mano... Álex nivel top 2.

Preparada dicha mochila, nos fuimos a conocer la cala de la Playa de Comte, allí estuvimos toda la mañana, comiendo lo que teníamos del Lidl, y con Álex pasando más tiempo que otra cosa tumbado en la toalla durmiendo la mona de la noche anterior. Poco podría dormir el pobre, con el ruido de gente en la cala, y de la luz del sol. Se llevaría para el recuerdo un buen bronceado al estar horas tumbado boca abajo en la toalla.

 

Ya a media tarde decidimos irnos a la playa de D'en Bossa, en la propia Ibiza capital, donde estuvimos por la tade hasta que nos fuimos al aeropuerto, con Álex medio grogi, pero con tiempo suficiente para marear a una italianaq eu trabajaba de relaciones públicas vendiendo pases para las discotecas, que pensó que álex era un buen comprador, al tenerla ahí informándole y preguntando dudas, pero sin un duro encima para comprarla nada, quedándose la pava con cara gilipollas después de estar negociando el percal durante una hora larga... Fue épico, sí. Álex nivel top 3.

Finalmente, esa noche dejé a Alex en el aeropuerto camino de retorno a Madrid, para volver a verle el día siguiente, meintras yo me fuí al zulo, tras devolver el coche de alquiler, donde me cambié y salí a cenar una buena pizza, y un paseo por el paseo marítimo culminado con helado viendo el mar. Esa noche tocaba dormir solo en el zulo, daba hasta miedo...

 

 

Al día siguiente tocaba cambio en las vacaciones, empezaba lo bueno, y es que tres 3 noches en el zulo y malviviendo, tocaban dos noches de hotel con Todo Incluído. Así que, esa misma mañana, tras recoger todo y dejar el zulo, me fuí andando hacia el hotel, que estaba en la misma playa pero en la otra punta. Allí conseguí que me incluyeran el desayuno ya que el último día no podíamos aprovecharlo al salir por la mañana muy pronto (el pobre Álex se perdería un desayuno y la comida del día al llegar a la tarde, sin poder recuperarlo por sus líos de viajes...).

Tras acomodarme y colocar las cosas, aproveché para salir a correr un poco y bañarme en las calas que había por allí cerca del hotel, pero que no merecen mucho la pena, y ya a la tarde con Álex de vuelta, nos fuimos, esta vez ya en bus, a la cala Bassa, otra cala muuy bonita, pero también plagada de gente por todos lados, donde álex, también pensó cuando había ligado, al acercarse una joven en topless a preguntarle por el origen de sus sustancia prohibida, y descojonarse al ver media bolsa de "maria" esparcida por el suelo...

A la noche salimos de traqnuis por el paseo de la playa de San Antonio, pero Álex tenía que hacer de las suyas, y primero fue comprando un globo de la risa de esos que vendían los negros en el paseo, con droga por dentro o algo así, que en el fondo era un timo, y depués saliendo medio a correr acojonado cuando pasaba una patrulla de policias con perro acojonado, por llevar encima la bolsa de marihuana, la cual al final acabó en una basura, porque no se la consumió y no quería llevársela de vuelta a los madriles, en din... Álex nivel top 4.

 

Ese día por la noche, nos animamos a salir de fiesta en los bares de guiris, en los que hizo acopio gratis de varios Red Bulls, de los que había en la barra, eso sí era un Duty Free y no el de los aeropuertos, siendo lo más interesante las calabazas inglesas que recibió Ález, de una guiri que se lo quitó de encima poniéndole toda la mano en el "gepeto" con cara desprecio, cuando Álex ya pensaba que iba a triunfar y esta vez de gratis. A la salida estuvimos de conversación con unas argentinas salidas, con ganas de fiesta y drogas, que nos dieron sus móviles para verlas al día siguiente pero que luego no dieron señales de vida, y es que lo único que querían era catar gratis la mercancía que les ofreecía Álex... Álex nivel top 5.

Al día siguiente, estuvimos por la mañana en la playa al lado del hotel, al no tener ya coche, y por la tarde visitamos otra de las calas cercanas a la que se podía llegar en bus desde el hotel, la cala Tarida, donde a la vuelta conocimos a un chico joven seguidor del U.D. Ibiza (antes de ser comprado por un empresario con dinero) con el que entablamos conversación, contándonos un poco cómo era el día a día en la isla, sobretodo en invierno, cuando desaparecíamos todos los turistas, especialmente los italianos, que era de lo que estaba plagada la isla en verano.

Poco más de sí daría nuestra visita a tierras ibicencas, salvo que la última noche, Álex tuvo la magnífica idea de quedar con una pava del Tinder, (Álex nivel Top 6) y tras esperarla durante una hora en el paseo, al final le dio plantón, apareciendo Álex al rato, y quedándonos los dos en el hotel, viendo el show de karaoke, al estilo abuelos jubilados.

Al día siguiente a primer ahora de la mañana, tocaba madrugón y regreso al aeropuerto para volver a casa. Era el cuarto viaje en avión de Álex en 5 días, no estaba mal, y hatsa le saludaban los de seguridad en los controles, jajajaja

 

Gracias!!!

Rally.

 

ÁLBUM FOTOGRÁFICO. (pasa sobre las imágenes para verlas en grande).

 

¿Dónde está Rally?