PAÍSES VISITADOS

ANDORRA.

Enero 2020: Unos días de esquís y turismo de nieve... (Irene y Rally).

 

 

Andorra, la tierra prometida para muchos, sería el destino con el que empezaría el 2020. Había ganas de pisar esas tierras, y es que el país pirenaico, tan cerca nuestra siempre por un motivo u otro, se había espacado de mis destinos. Años atrás, por no tener dinero para ir hasta allí, o por no saber esquiar, y ahora en los últimos años por falta de tiempo. Pero en estas fechas de vacaciones navideñas no iba a dejar la oportunidad de ir por allí.

No iría sólo, si no que iríamos Irene y yo a pasar cuatro días en la zona, exprimiéndolos lo máximo posible. No sería el tabaco, el alcohol o la gasolina la que nos atrajo a estas tierras, si no que sería la afición por la nieve la que haría que fuésemos hasta allí, y no desde casa en Madrid, si no desde las playas del sur del Alicante a donde habíamos ido a pasar la Nochevieja, así que el viaje se las prometía...

El destino sería Encamp, donde teníamos pillado el hotel, desde el cual poder coger cerca el Funicamp para subir a la estación de esquí de Grandvalira, pero de los días que estuvimos allí, aprovecharíamos también para conocer la capital, Andorra la Vieja, y ver qué es lo que había atraído a tanta gente a estas tierras con el ansia de compras.

 

El origen del viaje hay que buscarlo el día 31 de diciembre en donde Irene, su padre y yo, estuvimos corriendo la San Silvestre de Crevillente, lo cual haría que el viaje el mismo día 1 de Enero a media mañana, lo tuviéramos que hacer con calma, dada la distancia y el cansacio que llevábamos encima, por lo que ese día, sólo tocaba dejar las cosas en el hotel y pasear por la tarde por el pueblo de Encamp, ya que paramos a comer en la Seo de Urgell, y no daría tiempo a mucho más.

 

El pueblecito de Encamp es pequeñito pero tiene su encanto, como el típico pueblo de montaña, situado a orillas del río Valira, que lo divide en dos. Lo más interesante del pueblo es poder pasear por las callejuelas del centro, que mantienen casas tradicionales, flores en los balcones... mezcladas con edificios mucho más modernos, hoteles, etc. El centro del pueblo es la Plaça de Arinsols, donde destaca sobre manera un edificio moderno de cristales que es el Comú de Encamp, lo cual a mi parecer es un engendro que no pinta nada en el entorno del pueblo. Pero lo más valioso del pueblo es su igleisa de origen románico, del siglo XI, pero reformada en época del Barroco y en el siglo XX, llamada Iglesia de Santa Eulalia, y en lo alto de las montañas, destacan los restos de la Iglesia de San Román de Les Bons y la Torre del Mors (una antigua torre de defensa de un castillo que ya no está). Lo más recomendable a mi gusto, es que paseéis por la noche, en los caminos que hay paraleleos a la ribera del río, recorriendo el pueblo de norte a sur y pudiéndolo ver en todo su esplendor.

 

Al día siguiente tocaba vivita a Andorra la Vieja, la capital del Principado. Allí el edificio histórico más importante es la Casa de la Vall, pero que en nuestro caso no llegamos a verlo, ni tan siquiera el famoso Puente de la Margineda, situado en el sur a las afueras de la ciudad. De nuestra visita a la ciudad esa mañana sólo se peude destacar el paseo por la Avenida Carlemany, la zona principal donde se encuentran todos los comercios de la zona. Por allí andábamos buscando algunos esquís o botas de oferta para Irene, acabando por comprarlos esa misma tarde en Esports Espunyes a la entrada del pueblo de El Tarter. Me quedé con ganas eso sí, de poder visistar el famoso Estadio Comunal, donde juega el histórico FC Andorra (hoy bajo control de Gerard Piqué), y con el que tantas horas pasé sentado en casa de pequeño (y de adulto también ojo), jugando al PC Fútbol, haciéndolo Campeón de Europa en numerosas ocasiones....

Ese día poco haríamos ya que en la subida en coche hasta El Tarter, aprovechamos para parar a comer en Canillo en una pizzería, y pasear por la ciudad, tomando alguna foto de la Ermita de la Santa Creu de Canillo, y es que ya a esas horas de mediada la tarde empezaban a bajar todos los coches de gente que acababa la jornada de esquí, y se formaban unas caravanas espectaculares en la única carretera de acceso a las pistas desde la zona de Encamp y Andorra la Vieja.

 

Al día siguiente tocaba ya por fin esquiar, y la verdad es que acostumbrados al resto de estaciones de España, esto era espectacular, y eso que apenas no movimos de un valle, al tener un nivel medio-bajo Irene, pero con ganas de volver más adelante y explorar todos los rincones de la gran estación. yo no podía ayudarla muhco, porque lo mío es el snow, el mundo de los "palilleros" no es el mío, jejeje.

Eso sí, la primera noche del día de esquí, aprovechamos para visitar el Balneario de Caldea. No entraba en nuestros planes, cuando planteamos el viaje a Andorra, pero todos los que conocíamos nos hablaron de que irnos sin visitarlo era un grave pecado, así pagando los más de 60€ por cabeza que costaba, nos fuimso a ver qué tal. Y obviamente, no está mal, y el espacio y edificio son muy chulos, con todo orientado de cara al turismo, especialmente rusos, que había por todos lados, pero quizás el precio era excesivo para lo que ofrece, y otros balnearios del mismo tipo como el de Panticosa, seguro que hacen las delicias de muchos de vosotros por la mitad de precio. Eso, o que nosotros no somos tampoco mucho de balnearios y somos más de la calle...

 

 

Por otra parte, de si realmente merece la pena, comprar o no comprar algo en Andorra, pues poco puedo deciros la verdad, porque nosotros no íbamos con esa intención, y hoy día con todo lo que se puede comprar online, no sé hasta qué punto merece la pena. Por las cosas que pudimos ver tanto en Andorra la Vieja, como en los otros pueblos, la mayoría de precios están super abultados, y salvo algunas cosas de nieve de temporadas pasadas (como las botas de esquí que se pilló Irene), poco más hay que merezca la pena realmente. Bueno, la gasolina sí nos salió barata, todo hay que decirlo...

 

Ahora bien, eso sí, andaros con ojo, porque allí en Andorra, no funciona el romaing de los móviles españoles, y sacar dinero de los cajeros tiene comisión grande. Os podéis imaginar por qué os lo cuento, ¿verdad?. Sí, al llegar a casa la factura del móvil se duplicó en cerca de 50€, y eso que sólo lo usamos para hacer tres llamadas de menos de 3 minutos cada una, que eran necesarias... Eso haría que a Irene se le ocurriera el gentilicio de los andorranos, no acabando muy contenta con el viaje, sin muchas ganas de repetir visita, y cantando todo el rato el "andorrinos gorrinos", por los "robos" que habíamos sufrido en esos cuatro días en tierras pirenaicas.

 

Gracias!!!

Rally.

 

ÁLBUM FOTOGRÁFICO. (pasa sobre las imágenes para verlas en grande).

 

¿Dónde está Rally?