PAÍSES VISITADOS

IRLANDA.

Marzo 2005: La pequeña Isla Esmeralda. Irlanda: Dublín, Belfast y Limerick. (Javi y Rally).

 

 

Pues nada amigos, este sería mi primer viaje al extranjero, y la primera vez que viajaba en avión. Había tardado en llegar sí, estaba en el 2006 y yo con casi 24 años, empezaba un poco tarde en esto de los viajes..., pero con la certeza de que seguro que no sería el último.

En esta primera aventura el destino sería Irlanda, a la isla conocida como Isla Esmeralda, en donde estaba mi gran amigo y compañero de la universidad en estos años, Javi, que se encontraba de beca Erasmus en la ciudad irlandesa de Limerick, por lo que la aventura al "guiri" no se podía escapar.

El plan de viaje era muy sencillo en los pocos días que estuve allí, ya que tocaría visita a Dublín un día, otro día en Belfast, y el último de los tres días en Irlanda, sería para conocer la ciudad en la que Javi estaba estudiando, Limerick.

 

Al ser mi primera vez iba un poco asustado la verdad, y no por salir al extranjero, que no era algo que me infundara algo de temor, ya que al menos podía defenderme en inglés, si no sobretodo por el hecho de estar por aeropuertos, estaciones de tren, o rutas en las que no me sentía muy cómodo, por si me faltaba algún papel, había algún retraso, etc... Al final por suerte todo salió bien, aunque se pasó super rápido.

El vuelo a Irlanda lo haría con la compañía Aer Lingus, una de esas nuevas compañía sbaratas que empezaba a haber en el mercado, llegando a primera hora de la mañana a suelo irlandés. Allí estaba super perdido esperando la llegada a las afueras del aeropuerto de Javi, con el cual me encontraría para ir juntos a concoer Dublín, aunque él ya lo conocía de haber estado allí con los familiares que ya le habían visitado. Lo que más me llamaba la atención era el aspecto gris de la ciudad y de las viviendas, lo que sumado a la constante lluvia hacia que el disfrute de la capital irlandesa no fuera todo lo deseado.

El paseo por Dublín tuve que hacerlo con la mochila a la espalda durante la mañana, ya que el albergue que teníamos pillado no nos pillaba nada cerca, por lo que para no perder tiempo, en el único día de visita de la ciudad, decidimos cargar con ella todo el día. La primera parada obligatoria en nuestra visista era la Calle O'Connell, una de las avenidas más anchas de Europa, que acaba a orillas del río Liffey, donde hay una estatua del líder nacionalista irlandés, en la que nos hicimos las correspondientes fotos para el recuerdo. De allí, tras el cruzar el puente que lleva el nombre del líder nacionalista, el siguiente objetivo era el lugar más emblemático de la ciudad, la zona del Parlamento de Dublín y el cercano Trinity College, en donde se pueden contemplar los jardines que hay en su interior, la Biblioteca, y lo que es hoy día el Trinity College de Dublín, la Universidad de la ciudad, que es la más antigua de Irlanda. Por esa zona cerca, estaba la estatua de la famosa Molly Malone, auqnue nosotros no hicimos de ella.

Pero si algo no podíamos pasar pro alto era la zona de la calle Temple Bar, en donde se concentraban las cientos de tabernas y abres de estilo irlandés, que saciaban la sed en forma de cerveza (pintas sobre todo) de los innumerables turistas que recorrían sus calles, y cómo no un cruce del río por el Puente Ha'penny Bridge del siglo XIX tampoco faltó. De allí, y ya en dirección al Bed And Breakfast que teníamos cogido en la zona de Gardiner Street, pasamos por delante del majestuoso edificio del Custom House (la Casa de Aduanas), un edificio neoclásico del siglo XVIII que a orillas del río impresionaba especialmente por su espectacular tamaño. No daría tiempo a visitar la famosa fábrica de Guinness, situada a las afueras de la ciudad... Y ese día por la noche, salimos un rato a tomar algo por el centro de Dublín, aunque sin acostarnos tarde, ya que al día siguiente tocada viaje en bus hasta el norte de Irlanda.

 

La parada sería en Belfast, capital de Irlanda del Norte (Úlster), y ciudad que me encantó por la peculiaridad de su historia especialmente. Allí, nos alojamos también en un albergue, en el que había un australiano que estaba haciendo barranquismo y espeleología por la zona, que se pasaba el día durmiendo eso sí. La ciudad en sí es muy fea y da sensación de fría, a lo que acompaña el tiempo atmosférico obviamente, pero es que los edificios la gran mayoría eran grises, sus habitantes con muy poco trato para conversar o mantener una relación con ellos..., y quizás sea fruto de los años de problemas políticos y religiosos que ha tenido la ciudad.

Lo primero que hicimos nada más dejar las cosas en el hostal, fue acercarnos al centro de la ciudad a contemplar el Ayuntamiento de Belfast, un edificio muy elegante situado en la Plaza Donegall, que data de finales del siglo XIX, pero que se conservaba en muy buen estado, pudiendo pasear por los jardines que hay a su alrededor.

No había mucho más que ver en la ciudad, o al menos para nosotros, salvo visitar las famosas calles de Shankill Road y Falls Road, con los murales que en ellas había.

Y es que la historia de Belfast es muy compleja, dado que no se puede desligar del conflicto entre católicos y protestantes que existió durante más de 30 años, hasta los Acuerdos de Viernes Santo en 1998. La historia del conflicto arranca en la partición de Irlanda en 1921, que daría lugar por un lado a la República de Irlanda de mayoría católica, pero en el norte de la isla, la población de mayoría protestante (aproximadamente un 70%), no aceptó unirse a este nuevo estado, por lo que se creó la nación de Irlanda del Norte, que siguió formando parte del Reino Unido. Esta partición daría lugar en los años 60 a un conflicto que persiste aún hoy día, que aunque no es con las armas, es aún latente entre el odio y desconfianza que se profesa entre la población de ambas religiones en el Úlster.

 

A partir de esos años, el conflicto estará marcado por el apoyo de la minoría católica al grupo armado I.R.A. (el nombre oficial era PIRA, de Provisional Irish Republican Army, también llamados "provos"), mientras que la mayoría protestante o lealista aparte de contar con el apoyo del ejército británico, formará también varios grupos armados, entre los que destacará el UVF (Ulster Volunteer Force), que acabaría con cerca de 4.000 muertos entre civiles y miembros de esos grupos armados. El conflicto se extendió no sólo al Úlster si no también al territorio británico en esos años con continuos atentados.

La ciudad de Belfast aún conserva esa división tras más de dos décadas de la firma de la paz, y es que el odio y desprecio de unos vecinos a otros era latente. En la parte oeste de la ciudad, es donde más se ve claramente esta problemática, allí confluyen los barrios obreros, por un lado de mayoría católica en torno a la calle Falls, y por otro lado el de mayoría lealista o protestante en la calle Shankill. Los barrios están separados aún hoy día por diferentes muros y rejas, que se construyeron en los años 70 para evitar ataques de unos lugares a otros, y es muy común ver a las casas fronterizas con el otro barrio con rejas y vallados por todos lados, para evitar los ataques de cócteles molotov, piedras, granadas, etc, que eran el pan de cada día, y hay muchas calles sin salida al topar con alguno de esos muros. Son sólo 4 o 5 los puntos que hay en donde poder ciruclar o caminar de un barrio a otro, y todavía a día de hoy, las puertas que separan ambos barrios se cierran por la noche para evitar conflictos. Es lo que se han llamado "peace lines", y que hasta entrado el siglo XXI estuviero vigiladas constantemete por miembros del ejército británico. Cuando nosotros estuvimos allí, aún recuerdo que una estudiante norilandesa conocida de Javi nos contaba que un amigo suyo había sufrido una paliza, por temas religosos justo unas semanas antes de estar nosotros por allí.

A día de hoy sigue habiendo muchos disturbios y enfrentamientos entre miembros de ambos barrios, especialmente en lo que acontece a eventos deportivos, o sobretodo cuando se produce el desfile de la Orden de Orange el 12 de julio, que defiende la pertenencia del Úlster al Reino Unido, que conmemora la victoria del protestante Guillermo de Orange sobre el rey católico Jacobo II de Inglaterra en 1690 en la Batalla del Boyne.

Y allí nos plantamos nosotros, esperando poder pasear por ambas zonas intentado evitar problemas, sin posicionarnos con ninguno de los dos bandos. Lo primero que hicimos fue coger un taxi (se pueden compartir con otros usuarios y así ahorrabas dinero) que nos llevó hasta el famoso Cementerio de Milltown, en donde estaban enterrados los principales representantes del IRA, entre ellos el famoso Bobby Sands, líder de la huelga carcelaria que acabó con su vida y que tantó saltó a los medios en los años 80, y del que se han hehco incluso películas como la de "En el nombre del hijo" (no confundir con la de "En en nombre del padre", que habla de los casos de los Cuatro de Guildford y los Siete de Maguire en los años 70). Ese cementerio también es famoso, por haber sido el escenario de un ataque en 1988 de un radical lealista, lanzando granadas de mano a los asistentes a un funeral por tres líderes de lRA. Mucho no había que ver en dicho cementerio, salvo cotillear un poco las lápidas de esos personajes históricos.

A partir de ahí fuimos caminando por la calle Falls Road, tomando fotos de sus murales, pasando delante de la sede del histórico brazo político del IRA (el Sinn Féin), así como entrando a alguna que otra tienda de recuerdos y souvenirs tanto políticos, como futbolísticos, y es que allí todo es naranja, blanco y verde de la bandera irlandesa, o verde y blanco del Celtic de Glasgow (equipo representativo de los católicos por excelencia). Quizás lo mejor que hicimos fue no comprar ningún detalle, al darnos cuenta justo cuando teníamos alguna cosa en la mano, de que después íbamos a una zona no muy amiga de todo lo católico, y por muy turistas que fuésemos no era plan de tentar a la suerte o a la provocación... De los murales católicos pintados en las fachadas de las viviendas o en los muros de parcelas abandonadas destacan obviamente los dedicados a Bobby Sands y a muertos del IRA, pero tenía especial significado, al menos para nosotros, venidos desde España, el que hay a la altura del cruce de Falls Road con Northumberland Street, donde aparecían imágenes del grupo armado E.T.A., símbolos independentistas catalanes y gallegos..., junto con otros tantos dibujos en contra de la política de Bush, a favor de Palestina, en contra del racismo, etc. acabamos la visita en la zona católica en lo que se hace en llamar Garden of Remembrance, que es una especie de altar dedicado a todos los que cayeron del lado católico.

 

Tras el paseo pro el barrio católico, tocaba hacer lo propio en el protestante en Shankill Road. Este barrio si cabe, a pesar de que en teoría siempre ha tenido más potencial económico que el católico (no olvidemos que la mayoría de población de la ciudad y del Úlster eran protestantes) y de que siempre han contado con el apoyo del gobierno británico, tanto militar como económicamente, dada aún mayor sensación de triste y gris, y es que tras el conflicto la mayoría de turistas y simpatías parecen que tienden a ser más del lado católico que del unionista... Nosotros intentamos charlar un poco con el típico hooligan adulto norilandés, que parco en palabras, nos explicaba su afición por el Glasgow Rangers y el Linfield FC, todo ello a las puertas de la sede de un club social del equipo escocés. Los murales que hay en Shankill Road son si cabe aún más violentos que los que hay en la zona católica, con imágenes no sólo de la reina Isabel II y la bandera birtánica y unionista por todos lados, si no sobretodo, dibujos de miembros del UVF con armas en la mano y encapuchados, apuntándote directamente a los ojos. Quizás la imagen más famosa de esta calle sea la que representa a The Trooper, el soldado de la canción de Iron Maiden, vestido con los colores de la bandera inglesa. Y es curioso, que hasta los bordillos de las aceras son de color azul, blanco y rojo, recordando que estás en suelo británico y unionista.

 

La verdad es que a pesar de que el conflicto lleva ya más de dos décadas parado, y que la situación no tiene nada que ver con lo que fue en los años 70 y 80, pasear por esas calles tan frías, con gente tan desconfiada en ambos lados y especialmente ver esos murales que desprenden un odio exacerbado, dada una sensación de escalofrío en el cuerpo, a la par que respeto y miedo, que aún a día de hoy hace que se me pongan los pelos de punta. Y es que, salvo que el turismo haga cambiar un poco el ambiente en estos lugares, seguirán siendo dos barrios obreros humildes, con ese tono gris fruto de tantos años de conflicto... Los católicos a los protestantes siguen llamándolos "scot" por ser los descendientes lejanos de los escoceses que llegaron a Irlanda del Norte, y allí el único que no es odiado a partes iguales en ambos lados, si no que tiene algo de cariño en los dos barrios es, George Best, el histórico futbolista del Manchester United, hijo de familia protestante, pero que nunca hizo distinción por temas religiosos, llegando a jugar un amistoso con la camiseta del Celtic de Glasgow, y para el que el alcohol y las mujeres eran lo primero. Su imagen es la única que veréis pintada en murales en ambos barrios, aunque ojo, no todos tienen simpatía por él.

 

En la calle Cuper Way, que divide ambos barrios, se ha creado lo que se ha dado en llamar Muro de la Paz, en lo que era el muro de sepración de hormigón y alambrada que separaba ambos barrios, pero es sólo eso, un muro, porque paz y reconciliación hay la justa. Baste recordar, las imágenes apuntando a tu cabeza de los UVF o la frase escrita en el mural de Bobby Sands: "Nuestra venganza será la risa de nuestros niños", como muestra del odio que aún se profesan ambas comunidades, y donde para ellos ir al otro barrio es misión imposible si quieren salir con vida, además de la dificultades por conseguir trabajo, relaciones sociales, etc., aunque bien es cierto, que en el centro de Belfast es todo diferente, en las casas y trabajos, y además la gente joven parece más pendiente de la fiesta y la marcha que del pasado rencoroso y de odio de sus padres y abuelos, aunque nosotros con nuestro nivel de inglés poco pudimos conversar con ellos.

Nosotros no estuvimos, pero si váis alguna vez a Derry (llamada por los unionistas Londonderry) también podréis ver a la ciudad dividida a cada lado del río Foyle, y murales muy similares a los de Belfast.

 

 

Tras el tour por tierras norirlandesas, tocaba volver en bus hasta Dublín, en donde nos esperaba otro bus dirección Limerick, para conocer la ciudad en la que Javi estudiaba (que se me hizo eterno al estar plagado de curvas y paradas todo el rato...). Limerick es una de las ciudades más importantes del oeste de Irlanda, junto con Galway, siendo la tercera ciudad más poblada de Irlanda, sólo por detrás de Dublín y Cork. El río Shannon atraviesa la ciudad, diviéndola en dos partes, estando casi todo lo importante de la ciudad en la orilla del este.

 

Tras dejar las cosas en el apartamento de Javi, que compartía con otros tres estudiantes europeos, nos montamos en un bus que nos dejaría en el centro, y es que la residencia de estudiantes de Javi, estaba al lado de la universidad, en las afueras de la ciudad. En el viaje en bus no se me va a olvidar la anecdota probalemente del viaje, cuando una conocida de Javi de la universidad, de origen nipón se puso a hablar con él en el viaje, yo apenas entendía mucho de lo que hablaban, pero lo mejor fue cuando la chica se apeó del bus, y le pregunté a Javi de qué era de lo que hablaban, su respuesta fue que no lo sabía, que no se había enterado él tampoco de casi nada, jajaja. Épico, sí, y es que a Javi, el pasó lo que a muchos españoles que se van de Erasmus, y es que se terminan juntando con grupos de españoles allá por donde van, lo que hace que su nivel de inglés no mejore en absoluto, y quizás lo único salvable era el hecho de que por cpocos trabajos que hicieras te aprobaban las asignaturas...

En el centro de Limerick estuvimos paseando a orillas del río Shannon, tomando unas cuantas fotos en el puente Baal's Brigde del siglo XVI. No obstante lo más famoso de la pequeña ciudad irlandesa era su castillo del siglo XIII, conocido con el nombre de Castillo del Rey Juan, situado en la llamada "Isla del Rey", formada por las aguas del río Abbey en su unión con el río Shannon, allí al lado se encuentra también la Catedral de Santa María del siglo XII, y enfrente suya en las aguas del río Shannon las Curragower Falls, una zona donde se forman una especie de olas, que sirven de lugar de práctica para los surfistas de la zona. No daría mucho más de sí la visita a la ciudad de Javi, ya que tocaba ir a hacer la compra para cenar algo en su apartamento, y allí la noche se echaba encima enseguida, por lo que ni siquiera llegamos a salir de marcha ese día.

Al día siguiente, ya me tocaba a mí marcharme sólo en bus dirección aeropuerto de Dublín, donde me esperaba el avión de retorno a casa, en lo que iba a ser mi primera aventura en avión y viaje al extranjero...

 

Gracias!!!

Rally.

 

ÁLBUM FOTOGRÁFICO. (pasa sobre las imágenes para verlas en grande).

 

¿Dónde está Rally?